Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Olla chica hace la bolsa grande.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
A causa perdida, mucha palabrería.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
El que trae , lleva.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Mano de hierro en guante de seda.
Juez que dudando condena, merece pena.
La actividad es la mercancía más conveniente
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
A gallo viejo gallina joven.
Besugo de enero vale un carnero.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
No dar ni recibir, sin escribir.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Abrojos, abren ojos.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Muchos pocos hacen un mucho.
La confianza da asco
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
En la duda, ten la lengua muda.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Tierra por medio, para poner remedio.
Casa en esquina, o muerte o ruina.