Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Lo dicho, dicho está.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Andar y callar, eso es negociar.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Cuanto mayor es la fortuna, tanto es menos segura.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Pedir las perlas de la virgen.
El que canea, no calvea.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Piedra que rueda no hace montón.
A un bagazo, poco caso.
El rico nunca está satisfecho.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
De tal palo tal astilla.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
El que del campo viene, cenar quiere.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Consejo tardío, consejo baldío.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Despacio, que llevo prisa.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Es más puntual que un ingles.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Llave puesta, puerta abierta.
El que manda, manda.
Agrada, quien manda.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Cuanto más tienes, más quieres.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Más enredado que un kilo de estopa.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Mujer precavida vale por dos.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
La barriga llena da poca pena.