El que pestañea pierde.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Ingratos hacen recatados.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Cada uno se rasca donde le pica.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Burro cansado, burro empalmado.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
El buey pace donde yace.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Del necio, a veces, buen consejo.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Lo que sea que suene.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Incluso el día más largo tiene un final
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
Viejo es Pedro para cabrero.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Domingo, domingo, día de pingo.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Reyes y mujeres no agradecen.
Freír todo el arenque para comer las huevas