Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
Los compañeros de cama se escogen de día
La sierra, con nieve es buena.
Quien empiece el juego que siga con él
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
De perdidos, al río.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
De dientes pa'fuera.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
El ceremonial es el humo de la amistad
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
No hay madre como la de uno mismo.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Todo amor tiene su gasto
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
El que quiera peces que se moje el culo.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Para bien hablar, antes bien pensar.