Hombre harto, no es comilón.
Aprendo mientras vivo.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Lisonjas en boca de embajador tienen mal sabor.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Ser lento en dar es como negar.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
La vida es un deber a cumplir
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Decir bien y obrar mejor.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Hacer oídos de mercader.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Boca sucia no habla limpio.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
De hombres es errar, y de burros rebuznar.