Añorar el pasado es correr tras el viento.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Boca de verdades, cien enemistades.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
El enamorado es el camarada del alma.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
El hombre nació para morir, es mortal.
Roer siempre el mismo hueso
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Actividad cría prosperidad.
Casa de esquina, para mi vecina.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Las botellas medio llenas hacen más ruido aunque contengan menos líquido que las demás
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Solo los pies del viajero saben el camino.
Tan rápido como un chisme.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
La lengua queda y los ojos listos.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
El perdigón y el gallo, por Mayo.