Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Ve tu camino para no tropezar.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Por San Andrés, corderillos tres.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Si vas a morir, muere llenito.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
El tiempo lo arregla todo
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
No ha visto muerto cargando basura.
Solo hazlo y terminará el pánico.
La morena, de azul llena.
Malo es callar cuando conviene hablar.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Dar es corazón, pedir es dolor
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
A los locos se les da la razón.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Hombre avisado, medio salvado
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Ayer putas y hoy comadres.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Barbero, o loco o parlero.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Hombre canoso, hombre hermoso.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Esquílalas pero no las desuelles