Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Dulce y vino, borracho fino.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
El que es pendejo ni de dios goza.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
Con dinero baila el perro.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Oro es, lo que oro vale.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.