La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Las boñigas de los caballos no son higos
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Agua al higo y a la pera vino.
Otoño entrante, uvas abundantes.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Buscar los tres pies al gato.
Las acciones revelan las pasiones
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Un pato inexperto zambulle la cola primero.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
De puta a puta, taconazo.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
El agua corriente no se corrompe y a los goznes de la puerta no los carcomen los gusanos.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Porotos a medio día y a la noche porotos, mala comida y mala cena.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
El oro legítimo no teme al fuego.
La verdad es de un solo color