Estar armado hasta los dientes
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
A chico pajarillo, chico nidillo.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Cada mochuelo, a su olivo.
El que habla es el que peca.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
El dolor es antiguo
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
No quieras nunca buenos comienzos.
Obras vea yo; palabras, no.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
En cada refrán tienes una verdad.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Según se prepara la cama, así se duerme.
En arca abierta, el justo peca.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Una buena mañana hace buena la jornada.
La vida es un montón de pequeñas cosas
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
El comedido sale jodido.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Todo lo que no se da, se pierde.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
A mucho amor, mucho perdón.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua