El que mal se maneja, despacio padece.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
La puerca tira del tapón
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Con las buenas palabras nadie come.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
El agua derramada es difícil recogerla.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Todas las cosas pasan como el viento.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Pueblo chiquito, campana grande.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
El hombre es para el hombre un espejo.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Cada tonto tiene su manía.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Un lago se forma gota a gota.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
El vino hace buena sangre