Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Dios es la medida de todas las cosas.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
El loco, por la pena es cuerdo.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Que sabe el chancho de pasteles.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
De desgraciados está el mundo lleno.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
Igual con igual va bien cada cual.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Abriles y condes, los más traidores.
El que apurado vive, apurado muere.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
A diente cogen la liebre.
Nunca llovió que no se despejara.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
Me importa un comino.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
A buenos ocios, malos negocios.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
La fantasía es la droga de la mente
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
El ojo del amo engorda el ganado.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.