Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Gente castellana, gente sana.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Amor de dos, amor de Dios.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Trabajar el campo es duro, pero más dura es el hambre.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
A la mujer brava, la soga larga.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
A la vejez, viruelas.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
El que mucho abarca, poco acaba.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Quien lee y escribe no pide pan.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Con los descuidados, medran los abogados.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Mal de muchos, epidemia.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
Iglesia, o mar, o casa real.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Dios es la medida de todas las cosas.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.