A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
El ojo del amo engorda el ganado.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
A ave de paso, cañazo.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Dame pan y llámame perro.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
El que bien huele, mal hiede.
Remo corto, barca pequeña.
Quien bien imagina, llámese adivina.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
Quien no oye consejos no llega lejos.
No es quejido, sino que jode.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Hebra larga, costurera corta.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
El amor destierra la vergüenza.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Ama al grado que quieras ser amado.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Disfruta solo los placeres del momento.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
No hay pero que valga.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
El hombre es para el hombre un espejo.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Con chatos, poco o ningún trato.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.