Males comunicados, son aliviados.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Nunca anochece donde se ama.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Cada palo que aguante su vela.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
No siempre el mejor camino es el más corto.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Quien tiene dineros, compra panderos.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
A quién le dan pan, que llore.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
La boda de los pobres, toda es voces.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Llamar al gato, gato.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
A buey viejo, no se le saca paso.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Amores reñidos, los más queridos.
El mirón, ¡chitón!.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Quien bien ata, bien desata.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Si vives de fiado, vives señalado.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Los sordos no oyen, pero componen.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.