Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
A mucho vino, poco tino.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
La vida es la novia de la muerte.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
El arroz ya está cocido.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Hombre canoso, hombre hermoso.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
Una manzana podrida daña el barril completo.
La sugestión obra.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Hablando mal y pronto.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.