Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Cielo a corderos, agua a calderos.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Amor y muerte, nada más fuerte.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Pan candeal no hay otro tal.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
Agua en Marzo, hierbazo.
A bestia loca, recuero modorro.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Las medias ni pa las mujeres.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
El amor es una hierba espontánea
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
La alegría todo mal espanta
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
En cada refrán tienes una verdad.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Más logran las lágrimas que las palabras.