Mallorquina, puta fina
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Matar dos águilas con una sola flecha.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Quien pisa con suavidad va lejos.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Cuanto más gordo sea tu enemigo, mejor para vencerle. Es más fácil clavar un cuchillo en el buey que una uña en la pulga.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Ladran, pues cabalgo.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Quien mocos envía, babas espera.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Hay más refranes que panes.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
La lluvia viene después de los bosques.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Boca con boca se desboca.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Son muchos los hijos del muerto.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Chico pueblo, grande infierno.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.