Chico pueblo, grande infierno.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
El que come tierra, carga su terrón.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Si no quieres que diga mal de tí no digas mal de mí.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Boca abierta, dientes de oro.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Palos con gusto no duelen.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
El mejor sol es el que calienta hoy
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
El que nada debe nada teme.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
Cazador y cazado confían en Dios.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Ponga agua en su vino.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.