Al buen callar, llaman Santo.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
El que del campo viene, cenar quiere.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Inflama más la comida que las musas
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Por Navidad cada oveja a su corral.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
El amor reina sin ley
Es mejor decir allí corrió, que allí murió.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Quien no sabe dar sabe recibir
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Fraile convidado echa el paso largo.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
La respuesta más rápida es la acción.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
El corazón es un guía que los pies siguen
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.