Abrojos, abren ojos.
Cuentas claras, amistades largas.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
No solo de pan vive el hombre.
Dos perros pueden matar a un león.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Quiéreme poco pero continúa
Quien roba una vez, roba diez.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Pa'trás como las del marrano.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
De suerte contentos, uno de cientos.
A Dios rogando y con el mazo dando.
La imagen de la amistad es la verdad
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Dar limosna no aligera la bolsa
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Dando dando, palomita volando.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Ama como el lobo ama a la oveja
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
La barca pasa, pero el río queda.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.