Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Barco en varadero, no gana dinero.
Hombre avisado, medio salvado
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Más vale ser pobre que estar enterrado.
La distancia hace a las montañas más azules.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Lo comido por lo servido.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Como hormigas en la sartén al fuego.
A tal señor, tal honor.
Dos es compañía, tres multitud.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Tal para cual.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Dos cabezas piensan más que una.
La lengua queda y los ojos listos.
Dar de comer al diablo.
De ninguno seas muy compañero.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Iguales, como cabo de agujeta.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Si vas a morir, muere llenito.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Hacer oídos de mercader.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Con las buenas palabras nadie come.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.