Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
La tierra será como sean los hombres.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
La paz con una porra en la mano es la guerra
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Boca con duelo, no dice bueno.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
A cada necio agrada su porrada.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
La risa va por barrios.
A su tiempo maduran las brevas.
De tal colmena tal enjambre.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Hablar por referencias es casi mentir.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
La contradicción es la sal del pensamiento
Gente de montaña, gente de maña.
Como poroto de la chaucha.
Hijos casados, duelos doblados.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Manos duchas comen truchas.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Saber de pobre no vale un duro
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Ojo por ojo y diente por diente.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Más vale maña que fuerza.
No necesito tecomates para nadar.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Las palabras no cuestan plata.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
¿Quién con una luz se pierde?
El ceremonial es el humo de la amistad