Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Ni guinda chupada, ni moza besada.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Cada malo tiene su peor.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
A todo coche, le llega su sábado.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Mujeres xuntas, ni difuntas.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Palabras sin obras, barato se venden.
A donde va encuentra un problema
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Hablando se entiende la gente.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
A consejo malo, campana de palo.
Barbero, o loco o parlero.
Hay que amarrar el tamal.
Los burros prefieren la paja al oro.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Esquílalas pero no las desuelles
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.