Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Beso, queso y vino espeso.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
A falta de pan, buenas son tortas.
De cuentos suele irse a chismes.
Hablar poquito, y mear clarito.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Dios, si da nieve, también da lana.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Si vives alegre, rico eres.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Le dijo la sartén al cazo.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Palabra de cortesano, humo vano.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
El que no chilla, no mama.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Escucha el silencio... que habla.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Lo dicho, dicho está.
La suerte es de los audaces.