Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Lo que dejes para después, para después se queda.
No hay mejor condimento que el hambre.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Cada ollero alaba su puchero.
El tiempo de Dios es perfecto.
Entre bueyes no hay cornadas.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Solo como Adán en el día de la madre
Hablen cartas y callen barbas.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Entre menos burros, más choclo.
Aquí hay gato encerrado.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
A liebre ida, palos al cubil.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Cada palito tiene su humito.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Aire colado, a muchos ha matado.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
La alegría es gemela
Si te queda el saco.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Los amantes que se pelean, se adoran
El hambre es una fea bestia
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Peso y medida, alma perdida.
Antes de hablar, pensar.
El que calla, otorga.