¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Quien busca, halla.
Para creer hay que querer creer
Pan ajeno, caro cuesta.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Hoy en día, ya no respeta, ni el pájao a la escopeta.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
No somos ríos, para no volver atrás.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Bien urde quien bien trama.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
No dejes camino por vereda.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Llueve sobre mojado.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
El que antes muere, antes lo entierran.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Dime matagatos, que he matado un gato.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Esta muy pelón el indio para poder hacerle trenzas.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Si la lengua erró, el corazón no.
El miedo no anda en burro.
Bienes y males, a la cara salen.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
Víbora que chilla no pica.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Barájamela más despacio.