Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
La India "p'al" indio, como el agua "p'al pescao".
Desdichas y caminos hacen amigos.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Cada arroyo tiene su fuente.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Donde se está bien nunca se muere
La ambición mató al ratón.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Burro empinado, por hombres es contado.
No gastes pólvora en gallinazos.
A cada lechón le llega su noche buena.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Callen barbas y hablen cartas.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Amor de corneta, de diana a retreta.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
A misa temprano nunca va el amo.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Hay gustos que merecen palos.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Mujer que se queja, marido que peca
Amigo reconciliado, doble enemigo
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
El otoño de lo bello, es bello.
El que mucho promete, poco cumple.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Como es el padre, así es el hijo.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.