Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
El corazón de una persona mala nunca es puro.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
La fuerza no es un remedio
La paciencia es la llave del paraíso.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Las flores son para los muertos.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
No hay tonto para su provecho.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
De hora en hora, Dios mejora.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
El cebo es el que engaña, no la caña.
De la discusión surge la luz.
A quien dan, no escoge.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Quien lo hereda no lo hurta.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Haces mal, espera otro tal.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Casarás y amansarás.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Un yerro, padre es de ciento.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Cuanto más sepas, más sufrirás.