Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
La fuerza no es un remedio
De hora en hora, Dios mejora.
El corazón de una persona mala nunca es puro.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Las flores son para los muertos.
Dale con que la abuela fuma.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
No hay tonto para su provecho.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
A quien dan, no escoge.
De la discusión surge la luz.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
El cebo es el que engaña, no la caña.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Haces mal, espera otro tal.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Casarás y amansarás.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Quien lo hereda no lo hurta.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Buey suelto, rey muerto.