Una buena palabra alegra, una mala hiere.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Es agua derramada.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Refranes viejos son verdaderos.
El que la sigue la consigue.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Vecina de portal, gallina de corral.
Cali es cali y lo demás es loma.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Peor es mascar lauchas
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Con el metro que midas, te medirán.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
¿Queres dormir al sueño?
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Dichosos los ojos que te ven.
Que no te den gato, por liebre.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Quien tenga tiempo que no espere
Para ser bella hay que ver estrellas
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
La democracia también genera hombres deshonestos
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Vecinas porque les digo las mentiras.
A dos palabras tres porradas.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Una espina en el ojo.
Cada cual a lo suyo.
Después de un gustazo, un trancazo.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.