Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Muchos pocos hacen un mucho.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
No hay primera sin segunda
Poca cuadrilla, vida tranquila
A confesión de parte relevo de prueba.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
No sufras por calenturas ajenas.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
¡A darle que es mole de olla!
En todas partes se cuecen habas.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
Hasta los animales se fastidian.
Dios castiga, pero no ha palo.
Bien ama quien nunca olvida.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Al que da y quita le sale una jorobita.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Refranes y consejos todos son buenos.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Hablar por la boca del ganso.
Cada quien, con su cada cual.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
No tienes dedos para el piano
Me cayó como patada en la guata.
No gastés pólvora en chimancos.
De padres bocois hijos cubetas.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.