Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
El que más madrugo, un talego se encontró.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Más vale tender la mano que el cuello.
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
El perro viejo no ladra sin razón.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Doce gallinas y un gallo comen tanto como un caballo.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Siempre habla quien menos puede.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Hacer oídos de mercader.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
¿Mirón y errarla?.