Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
No tientes al diablo que lo veras venir.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Al mal paso, darle prisa.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
El agua fluye, las piedras se mantienen.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Creer a pie juntillas.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Dios nos coja confesados.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Para darse importancia, dice que viene de Francia.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
Gallo cantor, acaba en el asador.
No es el que más grita el que tiene más razón.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
El loco, por la pena es cuerdo.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo