A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Del buen vecino sale el buen amigo.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Ahora adulador, mañana traidor.
Boca sucia no habla limpio.
El sabio calla, el tonto otorga.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
El que mucho habla, poco acierta.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Mañana te lo dirá la vida.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Lo barato, sale caro.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
La Luna no es pan de horno
Del mal paño nunca hay buen sayo.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.