Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Aun el león se defiende de las moscas.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
La sierra, con nieve es buena.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
En el camino se enderezan las cargas.
No hay escritor, por modesto que sea, que no piense en ser algo
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Sarna con gusto no pica.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Lengua malvada corta más que espada.
Nunca cagues más de lo que comes.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
La justicia tiene un largo brazo.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Escoba nueva, barre bien.
Cuentas viejas líos y quejas.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
El silencio no ha sido jamás escrito.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
Amor y muerte, nada más fuerte.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Casa de muchos, casa de sucios.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Borracho que come miel, pobre de él!
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
De pico, todos somos ricos.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Leche y vino, veneno fino.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Los mejores consejos, en los más viejos.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación