Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Decir bien y obrar mejor.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Burlas que son veras, otro las quiera.
A mucho vino, poco tino.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
El amor habla incluso con los labios cerrados
Ojo por ojo y diente por diente.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Quien no llora, no mama!
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
la ropa son alas.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
De centavo en centavo se hacen los capitales.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Al mal tiempo, buena cara.
Por el árbol se conoce el fruto.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces