Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Tanto pedo para cagar aguado.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
El amor hace salir alas
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Tan rápido como un chisme.
Más vale tarde que nunca.
Amor con amor se paga.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
De sabios es variar de opinión.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
No todo el que chifla es arriero.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
A lo hecho, pecho.
Los pensamientos no pagan peaje
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
Decir, me pesó; callar, no.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Contra gustos no hay nada escrito.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Cada cual arrima su sardina a la braza.
¿Fiado?. Mal recado.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
El deseo hace hermoso lo feo.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.