Cielo a corderos, agua a calderos.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Confía en lo que ves
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Si existe, se ve
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Un viejo amigo es una eterna novedad
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
El tiempo lo arregla todo
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Tenés cola que te machuquen.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Demasiada alegría es dolorosa
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Boca abierta, dientes de oro.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
El que la sigue la consigue.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Amor con casada, vida arriesgada.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Dichosos los ojos que te ven.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Dulce y vino, borracho fino.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Cuanto más se ama menos se conoce
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Echarle mucha crema a sus tacos