Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Dime matagatos, que he matado un gato.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Casa sin madre, río sin cauce.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Cada cual se cuelga lo que mata.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
El que se brinda se sobra.
El que tiene es el que pierde.
Quien canta, su mal eta.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
El vino, de la verdad es amigo.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Al roto, patadas y porotos.
Bailar la trabajosa.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
En arca abierta, el justo peca.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
Bueno de asar, duro de pelar.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.