Quien bien ata, bien desata.
Buena cautela, iguala buen consejo.
A cualquier cosa llaman rosa.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Hablando nos entendemos.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Cada necio quiere dar su consejo.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Lo bailado nadie me lo quita.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Hablen cartas y callen barbas.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
El río, por donde suena se vadea.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
El que se escusa, se acusa.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Acá como allá, y allá como acá.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Gente castellana, gente sana.
Para darse importancia, dice que viene de Francia.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Marido, comprad vino; que no lino.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Quien desprecia, comprar quiere.