Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
A mucho vino, poco tino.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
El abad canta donde yanta.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Te va a atropellar un carrito de helados.
Poco mal y bien quejado.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Eso es como pedirle peras al olmo.
A la fortuna, por los cuernos.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
El que da, recibe.
Como te presentes, así te mirara la gente.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
El deseo hace hermoso lo feo.
El que la deba, que la pague.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
A liebre ida, palos al cubil.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Inútil como cenicero en moto.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.