El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
A palabra necias, oídos sordos.
Tras de corneados ? Apaleados.
A otro perro con ese hueso.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Dan darán, dicen las campanas.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
¡Se nos creció el enano!
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
El comedido sale jodido.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Como chancho en misa.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Las palabras se las lleva el viento.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Cuando el pobre lava, llueve.
El que nace chicharra, muere cantando.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Estoy hasta las manos.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Hacerte amigo del juez
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
En San Antonio cada pollita pone huevo
Te conozco, pajarito.
Otra cosa es con guitarra
Colgar los guayos.
Aquel que guarda siempre tiene.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Palabra de cortesano, humo vano.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Redondear la arepa.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Pisar mierda trae buena suerte
Palabra dada, palabra sagrada.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Estar como caimán en boca de caño.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Al mal tiempo, buena cara.
Hablar por la boca del ganso.