De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Un juego de cartas se juega con dinero
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Buena fama es buena cama.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Más mamado que chupo de guardería.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
A chica boca, chica sopa.
Dinero de canto, se va rodando.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
El mono sabe el palo al que trepa.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Hombre refranero, medido y certero.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
La mentira sale por la punta de la nariz.
A donde las dan, allí las toman.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Lo que haces, encuentras.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Al tonto se le conoce pronto.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Donde se está bien nunca se muere
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Por el árbol se conoce el fruto.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Al pan se arrima el perro.
A gallo viejo gallina joven.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Buenas palabras, cantar de cigarras.