El que da porque le den, engañado debe ser.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Del viejo el consejo.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Ser lento en dar es como negar.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Caro compró el que rogó.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
El cantar, alegra el trabajar.
La justicia tiene un largo brazo.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
A la hora mala no ladran los perros
La buena obra, ella misma se loa.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
El tiempo todo lo cura
Después de un gustazo, un trancazo.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Quien sabe adular sabe calumniar.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Si hay miseria, que no se note
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Febrero el corto, el pan de todos.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
El más cuerdo, más callado.
El derecho de los pobres no es más que llanto
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.