Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Como es el padre, así es el hijo.
Casa vieja todo es goteras.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Es mucha la totuma para tan poca agua
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
El que mal anda, mal acaba.
Esto es pan para tu matate.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Ser el último orejón del tarro.
Es tiempo de vacas flacas
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Abril, lluvias mil.
El que se casa, por todo pasa.
Año hortelano, más paja que grano.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
De tal jarro, tal tepalcate.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
A quien presta nada le resta.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Refranes viejos son verdaderos.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Estar como un gallo en paté.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
El ladrón juzga por su condición.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Untado un dedo, untada toda la mano.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".