El ejemplo es el idioma más persuasivo.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Esto está color de hormiga.
Lo que está por pasar pasará.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Copas son triunfos.
Al mal año, tarria de seda.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Can que mucho lame, saca sangre.
El amor entiende todos los idiomas
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
La palabra es playa, el silencio oro.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Entre menos burros, más choclo.
El dolor embellece al cangrejo.
Nunca cagues más de lo que comes.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Ni lava ni presta la batea.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Más vale oler a asno que a muerto.
Cuando canta la rana, buena semana.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.