Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
La casa quemada, acudir con el agua.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
El gañán y el gallo, de un año.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
La esperanza es el pan de los pobres.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
El Rey es poco para su porquero.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Saber dónde aprieta el zapato.
Cada doblón acumulado ha sido diez veces rapiñado.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
El mal trago pasarlo pronto.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
La muerte, al pobre no se atreve.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Amores añejos acaban con los pellejos.