De luengas vías, luengas mentiras.
El amor no se mendiga, se merece.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Para mi cualquier petate es colchon.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
El que se queja, sus males aleja.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Hay quien no ve su camino.
El frío conoce al encuero.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
El que rompe, paga.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Quien menos procura, alcanza más bien.
Cuenta y razón conserva amistad.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
La intención es lo que vale.
El que quiera honra, que la gane.
Esto está color de hormiga.