En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
De todos modos, Juan te llamas.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Al freír será el reír.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Si voy, con lo que te doy.
El que utiliza un gran haz de leña para cocinar no tiene consideración con el que ha de recoger la leña.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Amor y dolor son del mismo color.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Llámame gorrión y échame trigo.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
Esquílalas pero no las desuelles
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
De una mentira ciento se derivan.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Donde buenamente quepa, plantador planta una cepa.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.